Desde que fui a verla, supe que tendrÃa que escribir sobre Avatar. No me meteré en la trama, pues imagino que ya todos la vieron.
Lo más impactante es el mundo que crearon. Seguramente pensaron en más de una ocasión cuanto les gustarÃa estar ahÃ, o subidos en el árbol y ver el paisaje o dormir en las hamacas en lo alto de las ramas, o ver las luces del bosque por la noche.
¡PANDORA ES EL AVATAR DE LA TIERRA!
Lo puse en grandote en caso de que no lo hubiesen pensado.
¿Cuántos lugares hay en nuestra tierra que tienen la misma o mayor espectacularidad que los paisajes en Avatar?
¿Cuántos lugares han sido apropiados por el ser humano, por la fuerza, con armas, desplazando a comunidades, para poder aprovechar los recursos naturales locales, sin importar si con ello destruyen culturas y ecosistemas.
¿Porqué tiene que ser una pelÃcula de fantasÃa la que nos haga sentir indignación y no las imágenes de un mundo vivo que se pierde dÃa a dÃa? ¿Porqué estamos dispuestos a gastar dinero y tiempo en ir a ver algo que es solamente fantasÃa pero no estamos dispuestos cuando el tema es nuestra tierra viva y sus ecosistemas?
Nuestras prioridades están un poco al revés mis amigos.
Si no entendemos el delicado equilibrio de la trama de la vida, la forma en la que todos los seres vivos (incluyéndonos) se interconectan por relaciones energéticas y el balance resultante, entonces no hay forma en que resolvamos de una vez por todas el problema de nuestra mala relación con la tierra y seguiremos derribando todo cuanto encontremos, creyendo que podemos usar la tecnologÃa para “tapar” los hoyos que vamos haciendo.
Estamos en donde estamos. Pusimos en marcha la sexta gran extinción en la historia de la tierra. Ya desaparecimos la mitad de la cobertura vegetal inicial. Colapsamos TODAS las grandes pesquerÃas. Desertificamos un tercio de las tierras agrÃcolas. Comprometimos nuestras fuentes de agua. Calentamos el planeta con gases invernadero. Y seguimos creciendo poblacionalmente.
¿Seguimos viendo pelÃculas o nos arremangamos las mangas y dedicamos tiempo y recursos a nuestra realidad?
¿Quieres dormir en una hamaca entre las ramas de un árbol?
Búscame….
compasstraveler@me.com
Si la tierra tu-
-viera sólo unos pocos centÃme-
tros de diámetro y flotara unos pocos cen-
tÃmetros sobre el suelo en cualquier lugar, acu-
dirÃa gente de todas partes a admirarla. DarÃan vueltas
a su alrededor, maravillándose de sus grandes estanques
de agua, de los pequeños y de las corrientes que fluyen en-
tre ellos. La gente se maravillarÃa de sus prominencias y oque-
dades, de la finÃsima capa de gas que la rodea y del agua suspen-
dida en el gas. La gente se maravillarÃa de todos los seres que
andan por la superficie de la esfera y de los animales acuáticos.
La gente la declararÃa sagrada por ser única y la protegerÃa para
que nadie le hiciera daño. La esfera serÃa la mayor maravilla
conocida y la gente acudirÃa a rezarle, a ser curados por
ella, a adquirir conocimiento, a admirar su belleza, pre-
guntándose cómo serÃa posible. La gente la amarÃa y la
defenderÃa con su vida, porque sabrÃan de algún
modo que su vida no serÃa nada sin ella. Si
la Tierra sólo tuviera unos pocos cen-
tÃmetros de diámetro…
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