El santuario de la ballena gris, ballena mexicana

Ayer en la noche, antes de dormir, estaba viendo en las noticias un documental de la ballena gris y me acordé de un viaje que realicé por Baja California Sur. Uno de mis destinos era uno de los grandes santuarios de México, la Laguna de San Ignacio, lugar hermoso, reserva de la biosfera del Vizcaíno y refugio de la ballena gris. Ubicado en el corazón de la península de Baja California.

Ubicación de la Laguna de San Ignacio
Ubicación de la Laguna de San Ignacio

La llegada a la Laguna no es sencilla, es una gran travesía, pero la experiencia es una gran recompensa. Nada mas chequen. Para llegar tuvimos que tomar un vuelo a Hermosillo, de ahí trasladarnos a Guaymas en camión  y esperar al ferry que lleva a Santa Rosalía, la duración del viaje es de 12 horas. Santa Rosalía es un pueblo minero de estilo Frances que por si no lo sabían tiene una de la obras de Gustave Eiffel, una iglesia que se exhibió el mismo año que se inauguró la torre, fue desmantelada y trasladada a México.
Una vez que recorrimos el lugar nos dirigimos a San Ignacio (poblado más cercano a la laguna). San Ignacio es un lugar pequeño, que cuenta con un maravilloso oasis y con una de las misiones más importantes de la región, terminada en el siglo XVIII.

Nos quedamos a dormir una noche y al día siguiente nos dirigimos al santuario de la ballena gris en un tour autorizado. Recuerden que ésta se encuentra en una reserva de la biosfera y el acceso está controlado por la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas de SEMARNAT. Después de hora y media de camino por el desierto y terracería llegamos a la Laguna. Cuando bajamos de la camioneta ya nos estaban esperando un grupo de personas listas para darnos la indicaciones sobre el lugar, una plática de 15 minutos donde nos explicaban la importancia de la conservación y ciertas instrucciones para cuando estuviéramos con las ballenas.

Tomamos una lancha y después de 8 km de recorrido llegamos a un punto donde el guía apagó el motor y nos dijo -muevan el agua con la mano para que se acerquen las ballenas, a ellas les llama mucho la atención el reflejo del sol en la gotas de agua – Inmediatamente metí la mano y empecé a moverla, no pasaron ni 5 minutos cuando apareció una curiosa ballena bebé y saco su cabeza. La emoción no cabía en mi, no podía creer lo que estaba viendo y al gigante que estaba acariciando. La madre de la cría solo estaba dando vueltas alrededor de la lancha, cuidando que no le pasara nada. Una vez que sintió confianza y seguridad se acerco junto con su bebé a recibir  muestras de admiración y cariño por parte de nosotros.
Esto cambió mi forma de ver a esta maravillosa especie, tan imponente por su tamaño; pero a la vez tan noble e inocente.
ballena1 ballena2

ballena3Madre y cría acercándose a la lancha

Creo que estas fotos hablan por si solas.

Otra forma de llegar a San Ignacio es volando a La Paz y de ahí tomar el autobús transpeninsular que recorre varias veces al día la ruta de Tijuana hacia Los Cabos y de regreso, o bien, pueden rentar un auto. El tiempo de recorrido en camión es de 10 horas o en coche 8 horas. Pueden pueblear durante el recorrido para que conozcan diferentes lugares que valen la pena como Loreto.

La época de ballena gris termina este mes, pero pueden planear este viaje con tiempo para el siguiente año. No se lo pueden perder.

Recuerden que en Avízpate (www.avizpate.com) encuentran el mejor vuelo disponible a su destino, compárenlos.

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  • Claudia Amparo Macip Zuñiga.

    ¡Hola!. Extraordinario reportaje. ¡”FELICID” ADES!!!. Saludos.

  • http://SitioWeb lola

    del asco no me gusto